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CARTA ABIERTA LA PLATA BERISSO Y ENSENADA se reúne miércoles por medio a las 19:30hs y sábados por medio a las 10:30hs en el Salón de la Presidencia primer piso del Pje. Dardo Rocha, 50 e/6 y 7, La Plata.
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domingo, 15 de mayo de 2011

LA PRESIDENTA, HORACIO GONZALEZ




"Marcha docente", Oleo, de Julián Bienvenido












"...un pensamiento que no renuncia a la pregunta por la emancipación por miedo a sus retoños indeseados, como los hombres no renuncian al amor por temor al dolor o al abandono",
María Pía Lopez, "Hacia una vida intensa. Una historia de la sensibilidad vitalista".

Este escrito intenta contribuir al debate que protagonizó Horacio González con su carta sobre Vargas Llosa, tomándolo como disparador para pensar algunas situaciones grupales.

Qué difícil analizar lo que pasó entre la Presidenta y HG!.

¿Hay que ponerse de un lado? ¿Había que tomar partido por uno de los dos para poder discutir? ¿Hay que borrar a uno de los dos, al Otro como contenido diferente? ¿Hay que decir que uno de los dos estaba equivocado?

Propongo hacer un acercamiento desde estos términos: político/intelectual.

Pareciera ser que siempre se necesita de un otro únicamente como enemigo, para poder tomar una posición, hacerse pata ancha y declamar en una especie de soliloquio virtuoso. Eso a mi entender es no tener intenciones de abrir un debate. Tenemos un enemigo externo y todos sabemos cómo es, no busquemos uno interno que nos haga retroceder a lugares lejanos que no nos interesan, no busquemos una salida maníaca como escape a lo diferente. En este caso, pienso que porque todos respetamos y queremos, tanto a la presidenta como a HG, se nos hizo complejo apropiarnos de estos términos tan interesantes como son político/intelectual.

Voy encontrando algunos indicios que me invitan a pensar que todavía es una gran tarea machimbrar lo político y lo intelectual. Pareciera ser que a veces, aunque no lo deseemos, cada término va por su lado. Creo que esto último es lo que pasó con la Presidenta y HG. Pienso, ¿podriamos representarnos la alternativa de que ambas posiciones (pedir que VLL no abra la Feria del libro/no meterse con eso) fueran políticamente correctas? ¿Cómo sería una tercera, una construida junto, con una mirada distinta pero que apunte alumbrar espacios invisibilizados de nuestra cultura? Se me presenta aquí la idea de “gran angular”.

¿Qué deja afuera la mirada intelectual y qué la política? En este caso lo intelectual quedó fuera de foco, lo político en primer plano.

Esto para mí funciona como un emergente que hace visible el desencuentro entre lo intelectual y lo político en algunos grupos, sobre todo en los de reciente formación. A partir de la muerte de Néstor Kirchner hubo como una atropellada vital, que quizá nos hizo ser por un lado voluntaristas, y por otro nos hizo perder cierta escucha al interior. Lo que se ve, en el peor de los casos, es una negativa o un “como si” de esa escucha.

Pero se dificulta un intercambio que deje un saldo de aprendizaje, entre aquellos que por su historia, formación, forma de leer la coyuntura, van más hacia lo político o partidario y aquellos que por las mismas razones van más hacia lo crítico o intelectual, pasando por todos los matices de grados y capacidades.

En definitiva, en ocasiones resulta difícil alcanzar una dinámica grupal que aporte a una fuerte intervención política –donde el campo intelectual, informativo, científico, artístico y político juega un rol de decisiva importancia– en el sentido de una democratización, profundización y renovación del campo de los grandes debates públicos (Carta 1).

¿Qué más temo?, que veo que están apareciendo en los grupos, algunas situaciones, quizá dispersas quizás como germen, pero con una gran efervescencia, que limitan las intervenciones de lo que aparece como diferente, pero no de lo diferente como oposición a un modelo de país, sino como productor, generador de sentidos, desde una mirada crítica, o simplemente distinta que intenta atravesar los lugares comunes del discurso banal tranquilizador o de aquel anclado en una experiencia generacional, válido por cierto pero no único. En algunos grupos pasa que cuando el otro o el contenido de su intervención es muy diferente produce un alto nivel de ruido, entonces es desoído o repetidamente aleccionado.

Esto ocurre por varios motivos, me parece, uno porque en los grupos aparece gente de todos lados, con distintas historias grupales. También la continua entrada y salida de participantes genera un desconcierto en el proceso grupal. Otro por la ansiedad de ser protagonista en este tiempo que tanto necesitábamos y extrañábamos y que ahora estamos posibilitando entre todos. Otro creo que es la dificultad para manejar las urgencias individuales y necesidades personales.

Esto, que puede significar un obstáculo, también puede potenciar al grupo, siempre y cuando éste lo sepa capitalizar.

Y retomando lo propuesto en un trabajo publicado en la Revista (“De la limpieza televisiva a la construcción política”) sobre apoyocrítico, como una síntesis, como una torsión creativa de los términos (agregaría, hasta su máxima expresión, para hacerlos salir del lugar común en el que se convirtieron) yo lo homologaría directamente con aquel par del principio: político/intelectual. Y propongo también torsionarlo hasta su máxima expresión para que se fusionen, para que se machimbren, para que no corran el riesgo de naturalizarse y perder la pasión y provocación que encierran cuando interactúan entre sí.

El viernes 22 de abril en 678 estuvo presente HG, ese día editaron un contrapunto entre el DT de gimnasia Ángel Cappa, y Alejandro Dolina en distintos lugares y diferentes momentos. HG califica lo de Cappa como muy interesante para la discusión. La actitud de A. Dolina, socarrona y disciplinante favorecida por su popularidad mediática, bien ganada por cierto, es una verdadera lástima; todos queremos a Dolina!!. Este es un indicio de que aquél que saca en este momento temas interesantes pero ríspidos de debatir, de alguna manera es ninguneado. Supongo, y más luego de las aclaraciones de Dolina, que en el cara a cara en situación, los dos terminarían construyendo algo interesante, al menos para generar postas en el debate. Recuerdo en este momento que lo de Ángel no está alejado de lo que escribiera JP Feinmann en sus artículos sobre el peronismo.

Es una lástima que teniendo la oportunidad de nuestras vidas en este momento de debatir a fondo sobre estos temas, crecer y doblar la apuesta en calidad, volviéramos a viejas experiencias entrópicas que no conducen a nada, perdiéramos de vista el objetivo general que tenemos para nuestro país: consolidar definitivamente el modelo nacional y popular. Como dice la CA2: es una época la que está a la espera de los actores que la merezcan.

¿Dónde está el encuentro entre lo político y lo intelectual? ¿Dónde está el encuentro entre el apoyo y la crítica? ¿Tan fácil es que disciplinando al intelectual logramos cambios políticos? ¿Tan difícil es aceptar, cuando realmente se pone a prueba esa dupla, una producción intelectual que ayude, que encienda una luz, para acompañar desde un lugar de pares a lo político? Un solo ejemplo: Bolivia, Evo Morales y Linera ¿podríamos aprender algo de ellos?

Me preocupa que con el pasar del tiempo las intervenciones queden superadas por la inercia de lo personal o lo proselitista. Muchos tenemos dificultades para escribir, hablar, ser pertinentes, hacer críticas, producir, para ir por más, para descorrer el velo, para espiar por el ojo de la cerradura, pero la multiplicidad de miradas que propone lo grupal nos puede ayudar como pocas veces antes. Ese trabajo conjunto, machimbrado, respetuoso entre lo político y lo intelectual puede contribuir a resolver creativamente cuestiones espinosas como por ejemplo las alternativas electorales que se presentan en la Provincia de Buenos Aires.

Por eso resulta importante cuidar los espacios de discusión y producción alternativos. Hoy propongo sumar al análisis esta mirada desde lo intelectual y lo político, si nos puede llevar al mismo lugar de encuentro entre carta abierta y el país.

Walterio Cingolani                                                 La Plata 7 de mayo de 2011

lunes, 2 de mayo de 2011

DE LA LIMPIEZA TELEVISIVA A LA CONSTRUCCIÓN POLÍTICA (¿Quieres hacer el favor de acompañarme, por favor?)*


“No veo razón para que no podamos hablar de ello si queremos hacerlo”


¿La obsesión por la limpieza puede convertirse en tema de debate público o debemos dejarla que se explaye a sus anchas exclusivamente dentro del mundo privado de las personas?

Me gustaría desenredar el ovillo de las publicidades televisivas de productos de limpieza (1) para ver si este tema puede traerse a la superficie sin entrar a juzgar psicologías o rasgos de personalidad.

Con el primer hilo sale una larga tira de palabras: aroma, perfume, rosas, fragancia, pino, marina, brillo, limpio, mariposas, lavanda, blanco, lustre, orden, y luego otras que aparecen contrapuestas y que no suenan tan bien: bacterias, barro, gérmenes, mancha, tierra, suciedad, sarro, desorden....detrás vienen, como figuritas de una guirnalda de papel, todas de la mano, madres, hijas, abuelas, nietas, amigas (muchas de ellas compitiendo entre sí), actrices (alguien debía encarnar esos personajes), actores conocidos (actúan de entrevistadores), odontólogos “reales”, algún nutricionista, un dibujo animado de un superhéroe en calzas anaranjadas.

Estamos en el siglo XXI... ¿tan precaria es nuestra (de mujeres y hombres) conciencia de género que las empresas siguen intentando vender exacerbando la imagen de las mujeres dedicadas a la limpieza obsesiva de la casa? No basta ya que las mujeres limpien, parecen decir estas publicidades, ahora deben eliminar gérmenes, bacterias, enfermedades. Ahora está en juego la salud. Ya no somos simples amas de casa, somos guardianas de la salud, nos han ascendido. Se aprecia el esfuerzo discursivo de las agencias de publicidad. La mujer común ya no sería tan fácil de seducir, ahora hay que crear -como los escritores que crean a sus propios lectores- la imagen de la nueva mujer que consuma la infinita variedad de productos de limpieza que hay en el mercado: esa es la mujer maniática. No se la llamará así, sino que se la mostrará como la mujer que cuida la salud de los suyos, que se preocupa por su marido y sus hijos, la mujer treintañera (no es una mujer antigua en lo que a edad se refiere) que "sabe" como se contagian las enfermedades y como evitarlas. Transmitido de generación en generación (de mujeres, según las publicidades), gracias a los conocimientos con los que nos ilumina un superhéroe dibujado o un actor multifunción (varón) el mensaje sigue siendo el mismo: el trabajo sucio nos sigue tocando a las mujeres. Cualquier persona que haya sentido vergüenza al ver estas publicidades puede dar fe de que son una forma de la violencia de género. Una forma que antecede a la violencia física. Porque la violencia física no nace de un repollo.

“¿Cómo debía actuar un hombre, dadas las circunstancias?”

Y entonces empiezo a tirar del segundo hilo, aunque me tiemble un poco la mano, porque parece que lo que está debajo es más pesado, o mejor, tiene efectos más expansivos. Lo primero que aparece es el nudo de la naturalización del engaño: convengamos que no es necesaria una batería de productos especiales para cubrir las necesidades de limpieza. Naturalización del engaño desde los dos lugares: desde el engañador y desde el engañado. Ambos aceptamos –un poco más o un poco menos- la mentira como verdad. Quizá esto funcione como presupuesto de lo que sigue.

Porque sigo desenrollando el hilo y aparece una pregunta: ¿qué es lo que molesta en estas publicidades? ¿Que aparezcan mujeres y hombres en roles estereotipados o que se le dé tanta importancia a la limpieza? Las dos cosas. La verdad es que no me gustaría ver las mismas propagandas “protagonizadas” por hombres. Y entonces llegamos al segundo nudo de este hilo: ¿qué modelo de persona (no ya de mujer) instauran estas publicidades? ¿Una persona que limpia tanto y tan a fondo puede ocuparse de otras cosas? ¿Le queda tiempo material o mental para interesarse por algo creativo o trascendente, por lo que les pasa a los demás, por cómo va marchando el mundo? Cualquiera sabe (y aquí viene de nuevo la mentira consentida y su uso para reforzar el rol estereotipado de las mujeres sin que se note tanto) que un trabajo tan duro como la limpieza no puede hacerse sin esfuerzo, que no es verdad que podamos dejar todo limpio en un segundo (que lo diga sino el cuerpo de las empleadas domésticas, todas mujeres). En realidad son muy pocas las cosas que pueden hacerse sin esfuerzo. Y el esfuerzo ocupa tiempo y energía. Y más si el ideal propuesto resulta inalcanzable.

Entonces me pregunto: si por una operación mental sacáramos a hombres y mujeres del lugar del modelo de la limpieza extrema que proponen estas propagandas, ¿como se llenaría ese vacío? A mi modo de ver ese es un vacío saludable, porque no se trata de un vacío de amor, de ternura, de contención hacia los demás (vacío que en todo caso -volviendo al primer hilo - sería muy grave si solo pudiera ser llenado por las mujeres) sino de un vacío generador, productivo, creativo. Bienvenido ese vacío. Es el vacío que le deja tiempo al/a consumidor/a para que se convierta en ciudadano/a.

“En determinado instante alzó los ojos y miró la cara de los jugadores. Se preguntó si alguna vez le habría sucedido a alguno de ellos lo mismo que a él”

Y de pronto me encuentro con el tercer nudo de este hilo: ¿qué significado tiene salvaguardar “a los nuestros” del más mínimo riesgo, por ejemplo, de algo tan hermoso y clásico, que nunca nos trajo problemas, como jugar con un perro? ¿A dónde ponemos a los demás en esta ecuación? ¿Por qué estas publicidades muestran el adentro y el afuera, lo familiar y lo desconocido, lo "propio" y lo "ajeno", el entretenimiento aséptico y el juego con contacto, la seguridad y la libertad, como términos confrontados, donde el primero representa a la salud y el segundo a la enfermedad? ¿En qué medida estas propagandas no refuerzan el discurso del miedo, del otro como enemigo, del control, del aislamiento, la desconfianza y el individualismo?

El "género atraviesa" decimos en la Revista de Carta Abierta La Plata (www.revistacartaabiertalaplata.blogspot.com). El discurso que descalifica a las mujeres no apunta solamente a las mujeres. Extranjeros, inmigrantes, pobres, presos, niños en conflicto con la ley, minorías, pensamientos alternativos, jóvenes, varones que no responden al estereotipo masculino, todos los que, por un motivo u otro, están en algún momento del otro lado del vidrio impecable, pueden ser peligrosos.

“…abre la puerta, por favor- dijo ella” (2)

Pero ¿qué pasa cuando el vidrio se rompe o la puerta se abre? ¿Qué pasa cuando por fin hablamos? ¿Van a pedirnos por favor que nos callemos porque lo que tenemos para decir es insoportable?

¿Alguien escucha a las mujeres hablando desde su dolor? ¿Cómo se hace para que nuestras voces sean tomadas por los demás? ¿Cómo se hace para ser escuchadas, no como se oye llover? ¿Están condenados los discursos de género a ser divulgados desde los suplementos especiales de los diarios y las Comisiones especiales de los grupos e Instituciones?

Y las mujeres sólo somos un Otro. ¿Cómo se hace para incluir a los muchos Otros en nuestra visión del mundo? ¿Es aquí cuando el hilo se enreda definitivamente?

La Presidenta ha dicho que sola no puede. Ha llamado a trabajar desde la diversidad. Nuestra Carta Abierta VIII habla de la "convivencia de lo diverso". Pero lo diverso no es solamente el inmigrante extranjero. Nos encontramos continuamente con la expresión de lo diferente aun en grupos pequeños con afinidad ideológica. Lo diferente es una manera cansina o demasiado vehemente de hablar, el énfasis que pone un compañero en cuestiones sin importancia para otro, tener o no tener una historia militante, las interpretaciones divergentes de la realidad, lo que alguien considera oportuno y el otro desubicado, las interioridades personales con todas sus infinitas expresiones, la voz fresca de la juventud o la experimentada de la mayor edad, el compañero que en su discurso y sus actitudes ignora las cuestiones de género y el que las incluye. Desde allí hay que partir, desde lo más finito, desde lo más básico, desde lo que nos toca todos los días. Quisiera pensar que no se trata solo de un ejercicio de tolerancia, porque esto tendría un alcance meramente cosmético. Creo que no podemos saltear el paso de construir políticamente desde nosotros mismos, si queremos que los cambios se profundicen, que se institucionalicen las transformaciones, como dijo la Presidenta en el discurso de Huracán.

En estos días hemos visto como la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) ha rechazado por 40 votos contra 6 (números que constituyen prueba por sí mismos) la aplicación del cupo femenino en sus listas electorales. Han dicho que las mujeres llegarán "naturalmente" a los cargos representativos, porque son más cantidad en el padrón. Hemos visto jueces que han reducido penas de abuso sexual por la condición social de las niñas abusadas, que estarían “acostumbradas” a tener relaciones sexuales desde pequeñas. Hemos visto repetirse como un sueño espantoso traído desde el fondo de la historia la imagen sacrificial de la mujer incendiada.

También hemos visto a hombres creativos militando en contra de la violencia de género y llamando a otros hombres a sumarse (gracias).

No hay modo de "escuchar las voces" de los Otros si tenemos una visión normalizadora del statu quo. Porque en esa naturalización el experimentado se sigue imponiendo al tímido, el veterano al joven, las mayorías dominantes a las minorías, las costumbres patriarcales a las que quieren abrirse camino desde la igualdad.

Esa gran transformación que los tiempos políticos nos están pidiendo, para no encontrarnos al final del camino, otra vez, con “más de lo mismo”, no sería posible sin una mirada cuestionadora, liberada de miedos, si se quiere irreverente, que desadormezca ya no solo las naturalizaciones conocidas y que hemos combatido históricamente, sino aquellas que conmueven nuestras propias certezas.

Una mirada superadora que sea capaz de unir y sintetizar en un mismo acto creativo el apoyo y la crítica (apoyocrítico), el discurso y la acción, lo nuestro y lo ajeno, la libertad y la seguridad, las necesidades reales (no las televisivas) de las mujeres y los hombres.

Isabel de Gracia
La Plata, 27 de abril de 2011.

(*) con el aporte del intercambio generado en el grupo bondi-local@gruposyahoo.com.ar
(1) aromatizantes, desinfectantes, desodorantes, suavizantes, desengrasantes, jabones en polvo, detergentes, quitamanchas, lavandinas, insecticidas, líquidos para pisos, ceras, blanqueadores, abrillantadores, abrasivos… en todas sus variedades comerciales: líquido, gel, pasta, crema, aerosol, dispositivos a presión, de pared, adhesivos, productos concentrados, disueltos, con aromas, sin olor, antialérgicos, para adultos, para niños, para bebés, para todos los días, para ocasiones, para ropa de lana, de algodón, blanca, de color, negra, de fiesta, interior, para superficies de madera, de metal, de cuero, de vidrio,... o incluso para aplicar sobre nuestro propio cuerpo (cremas dentales, enjuagues bucales, aguas minerales que eliminan toxinas, preparados lácteos cuasilaxantes o anticolesterol, …).
(2) Los epígrafes los tomé del relato de Raymond Carver, “¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?”















miércoles, 26 de enero de 2011

"AHI" (donde comienza tu desnudez)


Crispación/cris-pasión/crisálida *… qué hermoso poder transformar el gesto rígido y contenido en el aleteo de una mariposa que levanta vuelo.

De la misma forma en que el kirchnerismo fue calificado como una anomalía (algo inesperado, que irrumpe), de pronto se produce también un corte en el significado de las palabras y ya no podemos seguir usándolas como siempre.

Muchas veces en estos “nuevos tiempos” (que en Carta Abierta hemos calificado como “cambio de época”) el vocabulario nos ha quedado corto para definir, clasificar y comprender la realidad. Necesitamos nuevas palabras, o mejor, resignificar o dotar de contenido a palabras que habían caído en desuso, se habían vaciado o se encontraban degradadas (“Estado”, “política”, “militancia”, “compañero” son algunas de ellas). “Este es un tiempo que trae consigo componentes inéditos como parte de una historia que jamás se repite, y plantea desafíos para los que no existen respuestas sino necesidad de buscarlas. Todo nuevo tiempo reclama palabras capaces de nombrar lo que hasta entonces no existía” (Carta Abierta 8, de aquí en más todas las citas en cursiva pertenecen a ese texto).

Este es un juego de ida y vuelta: la realidad nos provoca con sus indicios y sus señales, y nosotros provocamos a la realidad con nuestros nombres y definiciones.

En estos días transcurridos desde los homicidios de Mariano Ferreyra, y los cometidos en Formosa y Villa Soldati, nos hemos topado frente a frente con “lo aun no hecho”, “lo que ha sido intocado”, “lo que cruje y reacciona”, “las limitaciones que no fueron traspasadas en la vertiginosa marcha del proyecto en curso”, en definitiva, los entramados –ya no solo las palabras- que todavía no han sido redefinidos o resignificados.

¿Dónde entramos nosotros en esos “asuntos pendientes” para no ponernos en el lugar de los que “sólo optan por la expectativa”? ¿Qué hacemos con todo lo que el Otro nos ofrece, como un peludo de regalo, a la fuerza (la usurpación de un terreno, el corte de unas vías, su pensamiento disparado hacia un lugar "peligroso", su enojo, sus críticas bien o mal intencionadas, bien o mal fundamentadas)?

¿Qué pasa cuando traspasamos la capa “sociable” del Otro (sea el inmigrante, el boliviano, el extranjero, o –más perturbadoramente- nuestro vecino, nuestro pariente, nuestro compañero de un grupo político) y nos encontramos con lo que subyace en lo profundo? Cuando esa persona con la que nos sentábamos a charlar y compartir nos parece de pronto un desconocido, un autoritario, un desubicado, un impúdico que reclama por lo que cree tiene derecho (de allí a considerarlo una amenaza o un enemigo hay solo un paso). A veces no queremos ni ver lo que hay detrás, nos parece casi una exhibición obscena. ¿Por qué nos muestra esas cosas? ¡Ahora no, no es el momento! (No quiero verte en tu desnudez).

Pero recién “ahí” es cuando el Otro aparece verdaderamente como expresión de la alteridad (antes era “yo mismo” disfrazado de Otro). “Ahí”, en esa complejidad inoportunamente exhibida, en esa intimidad que no nos atrevemos a mirar de frente. “Ahí” es donde nos trabamos, “ahí” donde reaparecen las “voces muy antiguas y los textos muy conocidos”, “ahí” donde las palabras se vuelven vacías porque no encuentran correlato en la realidad (el proceso eleccionario de la CTA puede funcionar como ejemplo de las dificultades que deben resolver las iniciativas que intentan ser superadoras).

¿Cómo desatar esos nudos de sentido donde lo nuevo se entremezcla con lo viejo, donde no es posible descifrar a primera vista en qué casillero colocar nuestras percepciones y pensamientos? ¿Cómo hago para describir o clasificar –y sobre todo para actuar sobre- esa realidad? No es nada fácil.

Sin embargo no podríamos hablar de “doblar la apuesta”, de “deshacer las tramas”, de “buscar formas de superación”, de “despegarse de la comodidad de lo que se da por sentado”, de reclamar “una forma política capaz de abarcar una coalición nueva de ideas, estilos y actitudes”, de “profundizar la democracia” si no nos hacemos cargo de ese Otro, sino lo incluimos en nuestra visión del mundo, si terminamos –como siempre- reduciéndolo a un solo plano, y definiéndolo con un solo adjetivo. Asumir nuestro propio protagonismo en la historia significa asumir también nuestra propia responsabilidad.

Muchos de los que apoyamos el modelo que propone nuestra presidenta Cristina Fernandez (iniciado en el 2003 con la presidencia de Néstor Kirchner) pensamos que la idea de la no represión de las protestas sociales es una de sus columnas vertebrales. Nos aferramos a ella no como una tabla de salvación, sino con la intuición de que funciona como faro o guía. Hasta ahora se trataba de un simple hecho negativo, de una omisión, pero a partir de las tomas de Villa Soldati y del Club Albariños ha tomado una dimensión propositiva y constructiva. El principio de no represión de las protestas sociales ha puesto en juego la capacidad creativa de nuestros funcionarios.

Descartada la represión y la violencia, la negación del Otro y de sus necesidades (el niguneo), la expulsión… ¿Qué es lo que queda? Queda muy poco (de lo conocido). Hay que crearlo casi todo. Lo dijo Garré: es mucho más complejo no reprimir que reprimir. Exige un trabajo extra. Entramos aquí a “la apuesta al riesgo”. La apuesta al riesgo quiere decir que las cosas pueden salir mal (muy mal, teniendo en cuenta que los otros jugadores son Macri y Duhalde ofreciendo “orden”), pero hay que arriesgarse, hay que confiar en nuestra frase de cabecera, porque si la elegimos como faro, por algo es (me pregunto si en estos “nuevos tiempos” –que están exigiendo mayor responsabilidad y capacidad de respuesta de todos- la confianza no se genera más con acciones y decisiones coherentes con las ideas que proclamamos, que llamando a creer en las personas, cuyas motivaciones son siempre insondables y misteriosas).

¿Qué es lo que da a luz nuestra frase de cabecera? Ya no se trata solamente de no reprimir, se trata de crear un Ministerio de Seguridad, se trata de poner al frente a Nilda Garré, o lo que es lo mismo, a una mujer (¡qué "potencia instituyente" enorme tiene la presencia de mujeres en los ministerios y cargos de responsabilidad política, incluida la Justicia!, ¡cómo me gustaría verlas a todas en el balcón el 8 de marzo!), militante comprometida con la democracia y los derechos humanos, se trata de depurar a la Policía Federal y hacerla depender políticamente del Gobierno, se trata de censar a la gente que ocupaba el Indoamericano (pasan a ser personas con nombre y apellido y necesidades propias), se trata de que en forma inédita la Justicia (o mejor, la jueza Liberatori y el juez Rafecas, y antes, en el caso de Mariano Ferreyra, la jueza López y la fiscal Caamaño) no se desentiende de las consecuencias sociales ni del contexto político de las medidas que debe tomar, se trata de tener las agallas y la capacidad para descubrir, desarmar y denunciar el delito (la trama mafiosa que se esconde por detrás de las necesidades de la gente). Y más…

Este es un acto creativo en toda su expresión. De la “nada” surge algo nuevo. Las posibilidades de nuestra frase de cabecera son infinitas. Las intuíamos, pero no nos atrevimos a imaginarlas. Las dificultades propias de estar insertos históricamente en una cultura de la represión nos obstaculizaba imaginar lo que venía después de la no represión. ¿Cuáles son esos obstáculos? El miedo a lo desconocido, la falta de entrenamiento de la capacidad creativa, la percepción de que el Otro, en su desnudez, representa una amenaza, la costumbre de poner en práctica recetas antiguas (son recetas antiguas aun las que siempre considerábamos progresistas, cuando servían como actos de resistencia, si ahora no sirven como actos propositivos), las frustraciones que llevamos encima cada vez que hemos apostado a algo nuevo, la tentación de creer que los conflictos se resuelven apretando la tecla "Delete" para borrar del mapa a los mensajeros.

El acto creativo (la respuesta no estereotipada) es una necesidad que nos impone este “nuevo tiempo”. Y es una necesidad también la capacidad anticipatoria. No se trata de hacer “futurismo”. Se trata de que si nos contentamos con comentar las noticias de los diarios, siempre vamos a ir por detrás de los hechos.

El acto creativo es una decisión política (una toma de posición). Me animo a decir que el acto creativo potencia la capacidad anticipatoria. Solo produciendo y creando con “osadía y firmeza”, en nuestro propio seno (como singularidad, como grupo y como sociedad), en “la activa e inquieta coexistencia de los diverso y heterogéneo”, podemos ir un paso más allá, crecer, experimentar en carne propia lo que significan en forma real y concreta las ideas bajo las cuales nos embanderamos (¿qué significa no reprimir? ¿qué significa escuchar? ¿qué significa respetar al Otro? ¿qué significa “federalismo”?). Entonces quizá podamos adelantarnos con nuestros análisis y propuestas. “Es mucho, es complejo y es arduo”, pero es nuestra tarea.

“Ahí”, donde comienza la desnudez del Otro, pueden florecer mil flores.



Isabel de Gracia

29 de diciembre de 2010


*  del trabajo de Natalia Esponda difundido por bondi-local@gruposyahoo.com.ar y publicado en www.revistacartaabiertalaplata.blogspot.com

martes, 25 de enero de 2011

SOBRE LOS CUERPOS POLITICOS. Extrañeza del cuerpo.

Ya no alcanza con pensar desde los lugares habituales.



No solo el pensar sino el sentir y más que nada el hacer.



Un grado mayor de complejidad se ha creado–instalado en el hecho del análisis político y social en el mundo actual, en este país.



El hecho de pensar y pensarse en situación ya desborda por insuficiente los análisis políticos habituales. No dejan de ser metodologías repetitivas, previsibles, hasta anacrónicas, que hacen agua por todos lados y que además se presentan como graves problemas de algunos sectores de los medios de comunicación que parecerían no darse cuenta de lo necesario de algunos cambios para estar a la altura de las circunstancias.



El hecho de pensarse en situación se ha agotado. A mi entender, habría que pasar del “pensarse” al “verse” en situación. Es decir, el pensarse es un acto de la imaginación en soledad que invisibiliza al Otro o que lo coloca como imagen en un mismo plano. Por eso pensar es fácil. El “verse” es el acto real de visibilizar, porque incorpora a un Otro. La única forma de “verse” es con o frente a un Otro.



“Verse” en situación es estar colocado en un espacio determinado del entorno o contexto social, o si se quiere, “verse corporalmente”. Implica asumir que el entorno o contexto social modifica mi cuerpo o la posición del mismo en aquél.



En otros términos, verse en situación podría ser “compartir un espacio determinado del contexto social con Otro”. Por eso digo que la situación se ha complejizado. Se podría decir que esta fórmula yo-otro-espacio social siempre existió (?) Sí. Pero es la manera en que se analiza esto lo que se ha complejizado. Que con los instrumentos habituales no alcanza, hay que echar mano a otros, o diseñar algunos nuevos si podemos.



Digo: el “verse” con un Otro en un espacio determinado es un hecho político. Solamente si digo “veo” entiendo a este hecho como político porque conlleva una implicancia neta del cuerpo, del mío y del Otro.



A esta lectura en situación que hago la llamo definitivamente hecho político, por la implicancia social que tiene. De esta manera retiro o corro a este cuerpo de un hecho interpretativo, meramente biológico o de análisis neuropsíquico, en el sentido de interacción verbal.



En este ejercicio del “verme” en situación siento una cierta extrañeza casi intolerable de mi propio cuerpo. Extrañeza que tiene su anclaje en la inclusión de un Otro. Desde este lugar me permito hacer otro tipo de análisis porque los conocidos van a un nivel superficial que obstaculiza e infantiliza es decir, me colocan en un lugar de análisis moral que me tira para atrás, que refuerza los lugares melancólicos o de padecimientos, que se imbrican con un culto a la seguridad. De esta manera una mirada moral del hecho político subsume mi energía convirtiéndola en negativa, corre mi cuerpo y lo coloca en un lugar de vulnerabilidad el cual me hace perder esta fuerza interpelante que es la que me va a permitir construir con Otro.



No es fácil pensar lo político con un Otro o “frente” a un Otro (“levinasianamente” hablando), más un contexto determinado. Es realmente complejo, pero posible.



En buena hora, ya que se pondrá en juego la alteridad radical con ese Otro y el propio contexto como un Otro (ejemplo: yo, Otro y Villa Soldati). De esta manera lo político sería una experiencia de coexistencia.



Si no somos o no podemos ser en la comunión podemos ser en la diferencia, en lo opuesto, y ésta pasaría a ser una relación ética, y no moral, que siempre trae aparejada una mirada de dominio.



Una relación ética.



Aun más. Radicalmente ética, porque le pido al Otro lo mismo. Por eso entonces políticamente ética.



Hoy las construcciones políticas que se están dando en todo el país (desde organizaciones macro, hasta aquellas singularidades que aparecen a conformar diferentes escenarios, nuevos grupos, pequeños colectivos, etc., cada uno con sus experiencias de vida, con sus “saberes”, con sus diferentes cotidianidades, distintos, dispuestos a la confrontación con un Otro), generan un medio que, si bien complejo para su construcción, porque pone en juego la intolerable contradicción sujeto-grupo, igual es altamente permeable para efectuar su potencia al máximo, potencia no solo de pensar y de sentir sino de actuar, definitivamente “estar” en situación.



Walterio Cingolani



La Plata, 19 de diciembre de 2010

domingo, 9 de enero de 2011

SOBRE VILLA SOLDATI



















("Piquete", Julián Bienvenido, Oleo)

La Plata, 21 de diciembre, 2010



V. soldati " aparta de mi este caliz"!!!!!!



"cuentan los muerticos de los encuentricos,

como frivolicos y bataclanicos..."

violeta parra



Como salirse de los fuertes sentimientos que nos embargan, para tomar este tema analiticamente ? Tal vez apoyandonos en el proverbio chino : "con el corazon caliente y la cabeza fria".

Nos referimos a los sucesos del Pque. Indoamericano. Que ironia, no?, llamarse asi y convertirse en la tumba de descendientes de los pueblos originarios.

La derecha no descansa; ella si esta crispada. Mas que ella, el poder economico-mediatico concentrado. Saben que no pueden ganar las elecciones del 2011 y en su perversion (no quiero decir 'maquiavelismo' porque es degradar el pensamiento de Maquiavelo) recurren a cuanta herramienta destituyente tienen a mano.

Y luego, cuando la sangre popular ha sido nuevamente derramada, hacen lo que dice la gran Violeta Parra....!!!

No vamos a repetir tantas opiniones y calificativos a la conducta del 'niño Maurizio' y su cohorte de fascistas locales.

Pero esta claro que han explicitado una postura que, hasta ahora, estaba disimulada en los pliegues del discurso eficientista-empresarial.

Nosotros los que nos consideramos integrantes de este Pueblo que se ha ido construyendo desde diciembre del 2001, tenemos que profundizar en estos ultimos acontecimientos. No asustarnos por la complejidad del tema. Porque todo lo que concierne a nuestras sociedades latinoamericanas, en los albores de su segunda independencia, es complejo. Admite vertientes económicas, politicas, sociales, educativas y culturales ; ademas de historicas y geograficas.

No hay un unico y a-historico Pueblo. Y menos aun, por ser Pueblo es 'quimicamente puro'. Por eso nos hemos encontrado con esas posturas atroces sobre los inmigrantes latinoamericanos.

Es cierto que los medios, con esos movileros ‘frabricados’ a medida del discurso de sus patrones, no ahorraron echar nafta al fuego y pusieron en pantalla todas las formas de tergiversación de la realidad que conocen (muchas de ellas iniciadas cuando el conflicto desatado por las patronales agro-mediaticas en marzo del 2008). Con ese discurso incitaron a la violencia, al odio racial y/o etnico y nos aturdieron con declaraciones racistas de varios ‘vecinos’ pasadas mil y una vez por sus radios y canales de TV.

Ahora tenemos a los ‘vecinos’ vs los ‘okupas’ (con K, que significativo, no?). En el 2008 fueron ‘la gente’ vs. ‘los piqueteros’. O sea que nuestros xenófobos locales tienen una muy particular idea de la condición humana…

Lo cierto es que los acontecimientos del Parque y toda la oleada que les siguió han puesto en la superficie ideologias reaccionarias que anidan en sectores populares, producto del atraso, la fragmentacion social y cultural y la consecuente marginalidad que han padecido desde 1976 y que empezó a revertirse hace pocos años. Ni soñemos que esa reversión sea rápida, porque se produce, como todos los complejos fenómenos ideologico-culturales, muy lentamente.

Tambien se visibilizó la violencia organizada de manos de los barrabravas, guardaespaldas sindicales y punteritos barriales, comandados por intereses inmobialiarios, politico-electorales y anti-K, coronando la seguidilla de asesinatos iniciados con el de Mariano Ferreyra.

No falto tampoco la contribución de las Policias Metropolitana y Federal, con una violenta y sanguinaria represión.

Asi se completo el marco destituyente, al cual recurre la derecha economica y politica cada vez que ve amenazados su privilegios.

En tanto que el Gobierno nacional no actuó de inmediato, se plasmó una dificil situación, cuyo inestable equilibrio se rompio, una vez mas, por la acción política de la presidenta, creando el Ministerio de Seguridad y poniendo al frente del mismo a Nilda Garre. Si hay alguien que produjo profundas transformaciones, - ¡ nada mas y nada menos! – en las FFAA, es ella como Mtra. de Defensa.

La prueba fue que en un par de dias la situación comenzó a normalizarse y aunque persiste la ocupación del Club Albariño, ya se mostraron a la luz publica responsables políticos, instigadores y ejecutores de esas usurpaciones. La continuidad de la toma del Club y sus derivaciones se constituyen en una prueba elocuente de los fines ‘subalternos’ de dichas ocupaciones.





“Que nos pasa hermano?”



Mucho se dijo sobre las falencias –ciertas- del Gobierno Nacional en materia de construccion de viviendas, de planificación urbana y otras politicas conexas.

En Carta Abierta hemos debatido sobre la falta de una politica de Seguridad que vaya mas alla de, la nada despreciable, medida de no reprimir la protesta social. Somos concientes que a todos los que provenimos de la militancia de izquierda, el tema ‘seguridad’ nos produce bastante incomodidad y dificultades ciertas para encararlo.

La memoria del terrorismo de estado, de las represiones ya en período democrático nos impidieron reclamar mas persistentemente a los Kirchner la elaboración de una politica mas consistente al respecto. Por lo cual, esta vez, la sangre popular derramada empujo la importante tomas de decisiones de la Presidenta.

Lo que tambien debemos registrar – como decimos mas arriba- es la emergencia de opiniones y actitudes facistoideas en el seno del pueblo argentino. Y decimos emergencia y no surgimiento, porque creemos que ellas anidan desde hace mucho tiempo y ahora los acontecimientos en la Capital abrieron la compuerta de esta verdadera cloaca ideológica .

Parece que los morochos molestan, como molesta la obscenidad de la pobreza y de la miseria. Molestan las mujeres y hombres gordos (que no ‘cuidan’ sus cuerpos), desdentados, con vestimentas baratas o zapatillas rotas. Molestan porque ya no estan encerrados en sus ghetos (las villas y/o el conurbano), sino porque salieron a la luz. La Asignacion Universal por Hijo, la recuperacion de los puestos de trabajo y otras politicas sociales del kirchnerismo, hizo que ellos llenen los transportes publicos, calles y paseos que hasta hace poco eran patrimonio de ‘nosotros’, los descendientes de los inmigrantes europeos.

Y eso molesta. Nos sentimos ‘invadidos’; ya no porque sean extranjeros, sino porque son negros y pobres. Son los OTROS ¡!!!.

A los extraños, a los diferentes, a los que vienen de otros parajes es a los que hay que exterminar como nos señalan las mil y una peliculas (predominantemente yanquis) que nos pasan una y otra vez en la TV y en los cines.

Alli es donde – desde Carta Abierta- tenemos que escarbar y producir debate para avanzar exitosamente en la batalla cultural que es indispensable dar, si queremos que este proyecto se profundice, produzca las transformaciones pendientes y cuente con todo el respaldo social popular que garantice la irreversibilidad de las mismas.





Ilda ‘Pelusa’ Lucchini

sábado, 4 de diciembre de 2010

DECLARACION APOYO PUEBLO QOM

La Plata, 1 de diciembre, 2010.



Nuestro espacio desea expresar su total solidaridad con la comunidad QOM de “La Primavera”, Pcia. de Formosa, por haber sufrido recientemente el asesinato de dos de sus miembros a causa de la feroz represión de la Policía Provincial y los terratenientes locales.

Entendemos que, mas allá de una cuestión de intolerancia étnica, religiosa o de otro tipo, se esconde detrás de este hecho criminal la defensa de los intereses de terratenientes y de sus coberturas políticas, ya sean estas el mismo Gobernador de la Pcia. G. Insfran, como el Juez que desató la represión..

No es la primera vez que comunidades de los pueblos originarios se deben lanzar a las rutas para ser escuchados en sus intentos por evitar el saqueo de sus tierras y la violación de su cultura y sus derechos, producidas sistemáticamente por los poderes económicos con la complicidad, por acción u omisión, de los poderes político y judicial.

Llamamos a todas las fuerzas sociales, políticas, gremiales, estudiantiles a solidarizarse activamente con las victimas de este atropello, exigiendo la mas exhaustiva investigación sobre los hechos y el juicio y castigo a sus ejecutores e instigadores. Así como demandamos que el Poder Ejecutivo Nacional garantice a través de los institutos correspondientes, el pleno respeto a las posesiones comunitarias, cultura y derechos de nuestros pueblos originarios.

jueves, 2 de diciembre de 2010

SOBRE LOS CUERPOS DE NESTOR Y CRISTINA


. Foto: NA / Na, Télam, Presidencia
Mucho se ha escrito y mucho se escribirá. La muerte de Néstor Kirchner. Su compañera, la Presidenta. El país.

La vida de Néstor Kirchner. Su compañera, la Presidenta. El país.

Hoy quiero escribir sobre eso, y rápidamente mi pensamiento y mi cuerpo, en pugna después de lo vivido y sufrido, se van hacia Spinoza (Baruch de Spinoza, 1632-1677), hacia su filosofía de la vida. Y otra vez me atrapa y me lleva. Entregado a todo lo que vendrá me dejo transportar por sus palabras y cada una de ellas me resuena y se me cuela, e inevitablemente mi mirada se dispone fuera de foco y pienso en Néstor Kirchner, su compañera, la Presidenta, mi país.

Pienso, cómo tomar esta muerte. Spinoza me diría: con potencia de vida.

Esa es la impresión que me daban y me dan Néstor Kirchner y Cristina Fernández. La de estar recorridos por la vida misma. Por una potencia que se homologa a la vida, una potencia positiva que rompe con todo lo que nos liga a la muerte.

Spinoza nos enseña que cuando un cuerpo compone con el nuestro, que conviene a nuestra naturaleza, nuestras potencias se suman, diríamos que estamos afectados por pasiones alegres. Pero cuando un cuerpo no compone con el nuestro, nos resta potencia, hasta podríamos decir que nos devora nuestra potencia, estamos atrapados en las pasiones tristes.

Néstor Kirchner. Su compañera, la Presidenta. No solo eran cuerpos que componían entre sí, sino que también componían con algunos de nosotros, con un gran sector de la sociedad.

Se vio en la plaza, esa mezcla improbable de tristeza con alegría, esos cuerpos relacionados en una comunión para la que no hacían falta las palabras.

Se percibe en las calles. Jóvenes pasiones que estamos viendo en todos los ámbitos de la vida política. El arte que se está viendo en las calles, las organizaciones que se nuclean y articulan, los movimientos que hay en los barrios, trabajando, organizándose.

Los hombres y mujeres de la cultura, del arte, de las ciencias, intelectuales generando nuevos lenguajes, revolviendo desde todos los lugares, desde abajo, con gente sencilla, produciendo con creatividad, con la suficiente confianza en la vida.

Los hombres y mujeres con pasiones alegres reproducirán acciones alegres. Quién puede decir que los cuerpos de Néstor y Cristina no nos remitían a la parejita de jóvenes militantes. Pero sin embargo esta imagen no nos habla de la tragedia. Al punto que hoy, a pesar de la muerte, no está la tragedia rondando, como estaba en aquella época en la que todo un pueblo estaba sumergido en las pasiones tristes, tanto que el olor a muerte impregnaba cualquier acto, y cualquier acto nos hacía oler la muerte.

En Spinoza, la vida no es una idea, una cuestión sólo teórica. Es una forma de ser, un mismo y eterno modo en todos sus atributos. El que es, es. Creo que no hay impostura que pueda transformar la pasión por la muerte en pasión por la vida (y tampoco a la inversa). Colocado frente al acto desnudo y crudo de la muerte, el cuerpo no puede hablar más que con la verdad. Y la verdad de esos cuerpos entrelazados, amorosos, políticos (los cuerpos de Néstor y Cristina), es que ni aun en la muerte pudieron generar pasiones tristes.

Y si hablo de los cuerpos, de cómo se componen entre sí, de la manera en que se potencian las pasiones alegres y las pasiones tristes, es porque siempre pensé que la colocación de los cuerpos en el espacio se define políticamente. En esos juegos de poder hay algunos cuerpos que quedan afuera y otros adentro.

Y entonces es posible preguntarse, frente a muertes tan dolorosas e inesperadas: ¿cómo se dieron esos juegos de poder para que quedara afuera el cuerpo de Mariano Ferreyra? ¿Qué pasiones predominaron?

¿Cuáles para que quedara afuera el cuerpo de Néstor Kirchner? ¿Acaso las injurias que han recibido no son propias de aquellos que hacen un culto a la muerte? Porque aquí no fueron las críticas a las que estamos acostumbrados y que son parte del escenario político, no, hubo otra cosa, pasiones tristes, desprecio, burla, violencia. Una fuerza que viene desde lo más oscuro de nuestra historia para pedirnos que sigamos allí, dominados, sufrientes. Spinoza decía que el tirano necesita almas rotas (tanto como las almas rotas al tirano).

Hay seguramente otras preguntas para hacer, dentro y fuera de esta metodología de pensamiento, pero lo que me interesa ahora es darle visibilidad a un tipo de análisis que toma en cuenta la ubicación de los cuerpos en el espacio.

Entonces hoy, más que nunca (porque en la historia no se presentan tan seguidamente las oportunidades), deberíamos estar alertas para impedir que los enemigos de siempre nos dejen afuera de nuevo.

¿De qué manera estar alertas? ¿Cómo se está alerta?

Alerta de los catatónicos de siempre, indolentes (como ausencia de la pasión), con su mirada sin vivacidad y su rostro terroso.

Alerta de las pasiones tristes porque las necesita el poder para alentar el odio a la vida, a la libertad. Alertas para evitar que esos juegos de poder puedan dejar a nuestra Presidenta sola. Denunciar todo lo que nos separa de la vida, volver a Spinoza y, de la mano de algún filósofo o pensador que nos facilite el camino, ir al encuentro de Levinas.

La vida de su compañera, la Presidenta, mi país.

Si la compañera de Néstor Kirchner deja ver su tristeza, la Presidenta -aun atravesada por la muerte- sigue mostrando su potencia de vida. Su pasión alegre, su pasión por la democracia. La Presidenta se aleja de la muerte totalmente, y pide a los demás que nos alejemos. Qué otra cosa es, por ejemplo, la negativa a reprimir en las protestas sociales?

Spinoza medía el grado de democracia por el grado de tolerancia de una sociedad. Ser tolerante (aceptar la diversidad como parte de la vida) es una pasión alegre. Porque a pesar de que él fue totalmente humillado, expulsado de su religión, maldecido de la peor manera, siguió eligiendo la potencia de vida para enfrentar a la muerte. Por eso fue digno y honesto intelectualmente, y es por eso que Néstor Kirchner y Cristina Fernandez fueron injuriados y odiados, por ser dignos.

La Presidenta se construyó y eligió estar del lado de las pasiones alegres, conoce muy bien las pasiones tristes, y conoce muy bien a los que ejercen esas pasiones.

El amor que tanto transmitían los cuerpos de Néstor y Cristina y nos llegó a nosotros, y nos regocijó el espíritu, lo debemos llevar con nosotros, anteponerlo a las pasiones tristes, componer con cuerpos alegres, aumentar nuestra potencia de acción y acompañar a la Presidenta que sigue intacta en su pasión por la vida, con la suficiente confianza en la vida.

Mi país. Enarbolar las pasiones alegres y llevarlas a la victoria.

La Plata, 15 de noviembre de 2010
Walterio Cingolani
Psicólogo social

viernes, 23 de julio de 2010

LA SEMANA EN QUE SE SANCIONO EL MATRIMONIO IGUALITARIO



Por Ricardo Forster (miembro Carta Abierta Buenos Aires)



Las tribulaciones del cardenal, de Macri, de La Nación y de sus

escribas



20-07-2010 /



Ricardo Forster

Nada más saludable para el espíritu profano y secular de quien

esto escribe que leer un domingo lluvioso la editorial de La Nación y

las columnas de sus dos insignes periodistas. Nada más gratificante que

hacerlo después de una semana en la que se aprobó la Ley del Matrimonio

Civil Igualitario y en la que nuevamente el inefable Mauricio Macri vio

cómo se derrumbaban todas sus argumentaciones ante el fallo unánime de

los tres jueces de la Cámara Federal que encontraron motivos suficientes

para que se lo procese.



De la retórica inquisitorial del cardenal Bergoglio, que no pasó de ser

apenas un ejercicio bélico con balas de fogueo a la impresentable

defensa que ensayaron los principales referentes del macrismo ante el

nuevo y decisivo tropiezo de su jefe; lo que volvió a quedar en

evidencia es que la derecha está desconcertada y no sale de su asombro.

Nada parece salirle bien, nada de aquello que soñaron como realidad

efectiva a partir de las elecciones de junio de 2009 alcanza a

cumplirse. Los tiros le siguen saliendo por la culata y amenazan con

provocarle heridas irreversibles.



Por un lado, Bergoglio tendrá que remar a contracorriente para recuperar

algo de lo que perdió en esos días de furia en los que se creyó el

nuevo Torquemada de los tiempos actuales. Su carta a las monjas de las

carmelitas (toda una circunstancia que suena a naïf, que nos hace

imaginar el interior de un convento en el que las escandalizadas monjas

se encuentran con la terrible realidad demoníaca de un afuera amenazador

para su intangible castidad), oportunamente hecha circular por manos

“aviesas”, lo convirtió en el mejor enemigo de aquello que supuestamente

venía a defender. Lo mostró como lo que viene siendo en los últimos

años: el diseñador de la estrategia horadadora de una derecha a la que

le atrasa inexorablemente el reloj de la historia.



Bergoglio cometió errores de principiante, se dejó “apretar” por los más

ultramontanos entre los reaccionarios de la curia y tuvo que colocarse a

la derecha de la derecha para defender sus posiciones al interior de

una institución que cada vez más ya no sabe hacia dónde correrse cuando,

incluso, se le acaban los lugares hacia su propia derecha. Seguramente,

y aprovechando la proximidad de San Cayetano, volverán a levantarse las

voces “indignadas” ante tanta pobreza, ahora ya no pronunciadas por el

cardenal que tendrá que retirarse por un tiempo a cuarteles de invierno,

sino por el obispo de San Isidro, que pondrá su mejor cara y su voz

engolada para narrar las tremendas injusticias que se padecen en la

Argentina de Cristina Fernández.







Mientras tanto, una parte sustantiva de la sociedad hoy siente que vive

en un país un poco más justo, que contra las voces desencajadas de la

ortodoxia eclesiástica y las aberraciones discursivas de algunos

senadores impresentables, la madurez de un amplio espectro de

legisladores, fundamentalmente apoyados por el deseo de la mayoría de la

población y la incansable militancia de las organizaciones de

homosexuales, culminaron, con su voto positivo, un largo camino hacia la

definitiva ampliación de los derechos. La democracia, que no es, como

la sexualidad, algo “natural” e intocable, salió enriquecida y

fortalecida. La derecha, la que se expresó a través de Bergoglio y de

otros obispos, pero que también se mostró en los argumentos de Chiche

Duhalde o de la senadora del Opus Dei Negre de Alonso, se tuvo que

contentar escribiendo cartas indignadas que, como siempre, se publican

los domingos en La Nación.







Por una vez desconcertados los dos columnistas insignias del buque del

conservadurismo argentino, casi al unísono, salieron a expresar su

“preocupación” por la debilidad de la oposición y la semana “triunfal”

del kirchnerismo. Grondona, más mojigato que su colega de página, tuvo

que digerir la aprobación del matrimonio gay, mientras que Morales Sola,

más sensibilizado por esos temas, dejó deslizar, al modo elíptico que

nos tiene acostumbrados, su esquiva conformidad con lo votado. Su odio

compartido tiene que ver, una vez más, con comprobar que una ley

decisiva y democrática ha sido llevada adelante por sus más odiados

enemigos que hicieron suyo un proyecto que había emanado de otros

sectores políticos. Como con las AFJP y la ley de medios, los velos de

quién es quién en nuestro país volvieron a correrse y cada vez más

amplios sectores sociales empiezan a establecer relaciones entre una y

otra cosa. ¿Será por eso que, a última hora, se retiraron para no dar su

posición y no votar los Reutemann, los Rodríguez Saá y los Romero?







Sin acallarse todavía los festejos por el matrimonio civil igualitario,

nos encontramos con la decisión de la Cámara Federal que a través de sus

tres jueces (reconocidos por el propio Morales Solá como aquellos que

“no cargan con el desprestigio público de Oyarbide”) reafirmaron el

procesamiento de Mauricio Macri por el delito de asociación ilícita.

Mientras que Grondona se despacha a gusto contra Néstor Kirchner,

señalándolo como el instigador del fallo de la cámara, Morales Solá,

algo más compungido, tiene que reconocer que la situación del jefe de

Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires es harto delicada.







Por supuesto que los malabarismos retóricos de ambos buscan trasladar la

responsabilidad por el espionaje y las andanzas de Macri hacia el

kirchnerismo. Sus argumentos resultan inverosímiles y, a esta altura de

los acontecimientos, ni ellos mismos los creen. Hasta la propia Lilita

Carrió, afecta a las frases apocalípticas a la hora de calificar al

Gobierno y a la Justicia, salió a decir que el fallo le parece ejemplar y

muy difícil de rebatir al estar sólidamente fundamentado. Pareciera que

la aventura del heredero rico al que el padre no quiere demasiado está

iniciando su hora crepuscular. Quizá la política le quedó demasiado

grande y el santo desde la presidencia de Boca a la intendencia lo haya

hecho sin red de contención.



En todo caso, algo se ha hecho evidente: por un lado, la derecha

eclesialconservadora ha perdido una batalla clave y buscará restañar las

profundas heridas que recibió (sería ingenuo de nuestra parte suponer

que se arrepentirá de sus acciones y que aceptará el veredicto de la

mayor parte de la sociedad). Seguirá, como hasta ahora, tejiendo la

telaraña en la que sueña con atrapar a un gobierno que sigue apostando

por profundizar medidas de cambio y de signo avanzado y progresista, de

esas que espantan a las monjas carmelitas y a los cultores de la “guerra

de Dios”).



Por otro lado, la derecha cool, la que quería mostrarse como neomoderna y

descontracturada, la que se imaginaba como la alternativa al

kirchnerismo, hoy ve de qué modo uno de sus principales candidatos va

siendo acorralado no sólo por lo actuado por una justicia independiente

sino, fundamentalmente, por sus propias carencias entramadas con una

práctica de gestión entre ineficiente, retrógrada y represiva.



El macrismo se cocina en su propio caldo en el mismo momento en la que

otra de las estrellas de la derecha restauracionista, el pequeño señor

Cobos, tal vez la más inflada de todas, contempla horrorizado cómo se

desdibuja su lugar en la preferencia de la sociedad. Mala semana para

Bergoglio, Macri y Cobos que ni siquiera pudo aprovechar que Cristina

estaba en la China para hacer de las suyas.

Pésima semana para La Nación y sus columnistas, que no pueden hacer otra

cosa que destilar su odio inconmensurable a lo abierto en mayo de 2003.

Mientras tanto, los ciudadanos que imaginamos que un país mejor, más

justo y democrático es posible concluimos una semana para celebrar.